Demasiado

Demasiado reflexiva para pensar,
demasiado sumergida para respirar,
muy perdida como para regresar,
demasiado emotiva para llorar.

Que tanto más nos va a costar,
si cuesta tanto recordar y no llorar,
duele un poco más que respirar,
este sentimiento carcome y corroe sin más.

Me lo pediré suave y despacio,
no me obligaré a perder tanto,
ya estoy más sumergida que a salvo,
perderé un poco y ganaré harto.

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Siento, fallo

Dame una razón de por qué tanta pasión,
tanto fuero interno y corazón,
permanecen encerrados y en silencio,
si parece que casi explota en un eco.

Parece que hago promesas al viento,
se las lleva y esfuma junto al sereno,
la emoción entra en ebullición,
luego se apaga con el mismo calor.

De qué sirve sentir tanto,
no sirve de nada si luego lo callo,
quiero gritarlo pero parece que fallo,
fallo y me pierdo entre tanto engaño.

Errante

Había algo en el aroma,
había algo en la forma en que las tórtolas perseguían la aurora,
era ese aroma a primavera aún sin que nada floreciera,
era como si el amor vagara errante en la carretera.

Parecía como si el sentimiento con lado pasional se estuviera acercando lentamente,
asechando un muro quebrajándose sin razón aparente,
era como si el ambiente me advirtiera sigilosamente,
asechando, esparciendo, geminando un suave grano.

 

Rocío

La gota de rocío que se deslizaba por tu mejilla me parecía una consentida,
ella podía sentir y rozar tu alegría,
mientras yo aferraba el libro a mi pecho,
te miraba y admiraba desde lejos.

El aroma a grano tostado era un vislumbro de tus labios,
cálido y delicioso como el sol en la mañana,
ese sol hacía brillar tu alma,
me encandilaba como si fuera cigarra.

Parecía que el universo conspiraba,
tres pasos me alejaba y en tres pasos te encontraba,
como espina adherida a mi alma,
parecía que te hundías cada vez que me alejaba.

Dulzor

Sentí el amargo sabor en mi boca cuando te vi,
era un dulzor masoquista y agrio,
casi como si los sentimientos fueran un sabor de helado,
todo tan casual y a la vez extraño.

Dime, qué haces para provocar eso en mi,
piel erizada y el calor deslizándose por mis muslos,
boqueo con un orgasmo avecinándose mientras dagas que son tus ojos me desgarran,
mezcla de placer dolor que es tu mera presencia.

Me quedo sentada fingiendo,
fingiendo y pretendiendo que no te vi,
que no estoy sintiendo estragos dentro de mi,
pretendo que ya no te quiero ni te anhelo.

 

Nada

Enséñame a quitar de mí,
quítame toda esa esencia que dejaste sobre mí,
elimina todo rastro de ti,
todo rastro de tu cuerpo y la luna sobre mí.

Rápido como la espuma desapareciste de aquí,
dejaste nada de ti y te llevaste todo de mí,
todo y nada,
nada te di, lo robaste de mí,
me dejaste vacía y ardiendo por algo que perdí.

Egoísta y ruin,
te fuiste sin antes mirar,
destrozaste, robaste y amaste,
desnuda me dejaste delante de ti,
todo para luego huir.

Chica deshilada

Y que hago con esta chica deshilada,
con el alma destrozada,
que hago con su alma,
y con sus manos.

Tiene las manos rasgadas,
y el alma quebrada,
la sonrisa la tiene muda,
y una mente como ninguna,
la sangre le fluye densa,
como polvo de estrella, su mente es una galaxia entera.

Intento sostenerla, pero me susurran que se la llevan,
que se la lleva quién, si aún su alma me parece pura,
aún perdura como la luna,
con un brillo propio y ajeno,
pero más propio y sincero.

La situación me parece burda,
la chica deshilada aún es pura,
y ya no sostengo su alma destrozada,
mis manos están atrapadas,
acaricio mi rostro y todo parece loco.

Oh chica deshilada,
eres tú o soy yo,
quien tiene el alma destrozada en cuestión.

Desnuda

No puedo desnudarme frente a ti,
frente a nadie,
porque verías mi alma,
verías mi piel,
las infinitas cicatrices que ha curado,
superficialmente, porque aún hacen daño.

Quizás te parezca que no tengo sentimientos,
pero tengo la carne viva por dentro,
no tengo expresión,
pero si miles por dentro,
una paleta de colores y sentimientos,
un alma hilada por dentro.

No puedo desnudarme ante ti,
porque quedarías mudo,
tu estómago sería un nudo,
mientras mi alma queda al desnudo.

No carne y hueso,
sino llanto y sentimientos,
no sol y lluvia,
sólo humo y tortura.

Lamento

Estaba obligándome a quererte,
todo eso simplemente para calmar mi mente,
para convencerme que en el mediastino aún se sienten latidos,
me das esa sonrisa y me siento cautivo,
cautivo en una red de lamentos, prisionero de un intento.

Por qué tenemos que fingir,
no más simular que te puedo amar,
no fingiré que te puedo apreciar,
estoy engañándome para sentir que puedo amar,
ni siquiera intentaré consolarme intentando, no más.